Sí. El uso excesivo provoca problemas posturales, dolor de espalda y cuello, fatiga visual, alteraciones del sueño y sedentarismo. La intervención profesional busca hábitos saludables, pausas activas y equilibrio entre tecnología y vida diaria.
Sí. El uso excesivo provoca problemas posturales, dolor de espalda y cuello, fatiga visual, alteraciones del sueño y sedentarismo. La intervención profesional busca hábitos saludables, pausas activas y equilibrio entre tecnología y vida diaria.
Comentarios recientes